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A la espera del Mesías Miren
cómo yo coloco en Sión una primera piedra cuadrada,
preciosa y firme: “El que se apoye en ella, no se moverá”. Pondré
el derecho como regla y la justicia como nivel. Is 28,16-17. Ficha Técnica: Película: Matrix (1999) Dirigida por: Andy & Larry Wachowski Actores: Keanu Reeves, Laurence Fishburne, Carrie-Anne Moss y Hugo Weaving. Estudios:
Warner Bros. Duración: 136’ Censura: Para mayores de 16 años tanto por la violencia como por el tema tratado. Valoración: En poco tiempo se ha convertido en un clásico del cine postmoderno no sólo por sus efectos especiales, sino también por el tema religioso que toca.
Breve
Comentario: Hace algo más de cuatro años asistimos al estreno de esta fabulosa película que rompió con todos los paradigmas fílmicos existentes hasta el momento en cuanto a efectos especiales se refiere. El viejo tema de la redención del mundo y la necesidad de un mesías es adaptado a la postmodernidad, identificando al mal con una máquina que tiene a todos los humanos sumergidos en un sueño, por lo que sus actuaciones a pesar de parecer reales no lo son, sino meramente el resultado de los impulsos cerebrales procesados en esa computadora llamada la Matrix. El resultado de todo pecado humano viene a ser la esclavitud y la muerte del hombre que renuncia a la amistad con Dios. En Matrix, el pecado inicial (es decir el Adán y Eva postmodernos) resulta del deseo de automatizar todo, lo que somete al hombre al capricho de la Matrix. La muerte viene porque los cuerpos se atrofian al no ser empleados para su fin inicial y permanecen literalmente esclavizados. La liberación se propone por los héroes de nuestra película, cuando el cuerpo es completamente coordinado por la mente y existe una armonía total que lleva a cada quien a controlar su propia vida. No es casual que el mundo de Matrix sea lleno de colorido, mientras el mundo de Sión sea sombrío. Tal vez esto quiera apuntar hacia las dificultades que tiene vivir en verdadera libertad y los factores que distraen de lo esencial cuando vivimos sumergidos en la esclavitud; en muchas ocasiones somos más esclavos de fantasías creadas que de la propia realidad. Un paralelo muy claro se da entre la figura de Neo y el mismo Cristo, claro que debemos guardar las distancias, puesto que Neo sería un redentor plenamente postmoderno en la mejor tradición de la épica griega, donde el elegido por los dioses no posee conciencia clara de su misión. Neo resulta ser el elegido esperado por todos para liberar a la raza humana, así como lo fue Jesús, y ambos comparten la poca fe que en ellos tuvieron muchos de los que los rodearon. El culmen de ese paralelismo se da cuando Neo muere pero posteriormente resucita, teniendo una visión clara del mundo debido a su visión en códigos. Podríamos afirmar que ese paralelo se basa más en la tradición hindú según la cual Cristo se fue a la India a aprender a hacer milagros, que en la tradición cristiana. No podía faltar el traidor, pero en esta ocasión no traiciona únicamente al elegido sino a todo el grupo. Las razones de esta traición parecen ser la preferencia por permanecer en la esclavitud de la Matrix en lugar de arriesgarse por alcanzar la libertad. Esta película nos invita a revisarnos en cuanto a la cantidad de elementos postmodernos que pueden existir en nuestra visión de fe. No es una simple película de entretenimiento sino un verdadero compendio de metafísica de estos tiempos, el cual es estudiado hoy en día con cierta profundidad por algunos autores. Néstor A. Briceño L, SDS Este
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